Mausoleos que simbolizan amores eternos, laderas tapizadas de verdes arrozales, espiritualidad y belleza entre montañas, templos hinduistas en mitad de la selva, paraísos aislados ajenos al paso del tiempo, senderos que conducen hasta el mismo cielo, sonrisas intactas, playas de coral y esmeralda, conforman la colección de exóticas imágenes que el viajero se lleva en la maleta de vuelta a casa.