Oculto en las poderosas montañas del Himalaya, donde el paso del tiempo es casi imperceptible, nace el reino de Bután. Valles de color esmeralda, plantaciones de arroz, palacios y casas de vivos colores, monasterios colgados de barrancos escarpados y la sonrisa siempre amable de sus gentes, imprimen el carácter genuino de este remoto y aún desconocido país.
Época recomendada: primavera y otoño
La mejor época para viajar a Bután es durante la estación de otoño, con temperaturas agradables durante el día y las noches frescas. Es el momento en el que el agua de los monzones limpia la atmósfera haciéndola increíblemente cristalina y los paisajes se tornan espectaculares.