Poco tienen que envidiar los paisajes neozelandeses de los creados por la fantasía y la ciencia ficción. Lagos de azul fosforito, géiseres silbantes, ríos de corrientes rápidas, verdes colinas, volcanes y glaciares envuelven al viajero en un mundo irreal donde la magia de los ritos maoríes y la aventura conforman un país de leyenda.
Época recomendada: primavera e invierno
Nueva Zelanda posee un clima moderado, de temperaturas y precipitaciones contenidas, sin embargo, debido a la diversidad topográfica, se pueden experimentar cambios bruscos en un único día. El país goza de un número anual muy elevado de horas de sol (aproximadamente 2.000).
La mejor época para viajar a Nueva Zelanda, es desde el mes noviembre al mes de abril, cuando el país goza de un clima templado y y hay pocas probabilidades de lluvia.
Experiencias de temporada
Vuelo escénico por el Monte Cook y los Glaciares
Admirar la imponente amplitud del Aoraki/Monte Cook a través de un vuelo panorámico espectacular atravesando más de 200 km de escenarios glaciares de vértigo y paisajes de ensueño se convierte en una de las citas ineludibles por la tierra de los mil paisajes. Picos que se elevan hasta tocar el cielo, inmensos glaciares, campos de nieves, bosques nativos y, de fondo, el majestuoso Mar de Tasmania.