Francia es romántica a orillas del Sena; panorámica desde lo alto de la Torre Eiffel; gastronómica en sus bistros y brasseries; exclusiva en sus hoteles boutique y en sus compras por St. Honoré, Av. Montaigne o Champs-Elyssées; bohemia en sus barrios Montmartre o Marais, llenos de vida y de ambiente e intelectual en sus museos, los mejores del mundo.
Brumosa y siempre verde en Bretaña y Normandía; aromática en Alsacia, donde se hace alemana pero sin perder su carácter. Bella en los campos de viñas y lavanda de la Provenza. Mediterránea y alpina en Niza. Y al sur, en Carcassone, onírica, con un paisaje de leyenda de evocadoras ciudades medievales.
Época recomendada: verano
El verano es una de las mejores épocas para viajar a Francia por ser la estación más cálida pero con temperaturas suaves.
Experiencias de temporada
Aprender los secretos del maridaje en una bodega de La Champagne-Le Marne, con la posibilidad de crear tu propia botella de champagne a medida y poder brindar con ella al final.