Edimburgo muestra orgullosa sus hermosos edificios góticos entre la imperdonable bruma inglesa. De camino a las Highlands, Escocia se vuelve más verde y ruda, con sus lagos encantados, castillos medievales y fiordos rodeados de escarpadas montañas. Sin olvidar, Fort William y el Parque Nacional del Ben Nevis, la cumbre más alta de Gran Bretaña; el enigmático castillo de Elian Donan y su Lago Ness o los bellos paisajes de ultramar de las Islas Hébridas, como la seductora Skye, imprescindible en el viaje.
Época recomendada: verano
La temporada perfecta para viajar a Escocia es en el mes de agosto, o los meses de verano, con las noches más largas del año. Además, podrás disfrutar del divertido Festival de Edimburgo.
Experiencias de temporada
Conocer en una exclusiva visita nocturna las miles de leyendas e historias de fantasmas de la ciudad de Edimburgo o recorrer la bella campiña escocesa en 4×4 o a caballo, dedicando la jornada a la pesca del salmón atlántico en el río Tay.