Una extraña energía se apodera del viajero que por primera vez conoce esta tierra pura y magnética de abruptos contrastes.
Cautiva entre los Andes y el Pacífico, Chile destila carácter propio. Desde sus enormes glaciares a los blancos océanos de sal y valles de aspecto lunar del desierto más árido del mundo, los extensos campos de viñedos o la fértil belleza volcánica de Isla de Pascua, donde los enigmáticos moais escrutan el horizonte.
Época recomendada: otoño e invierno
La mejor época para viajar a Chile va desde septiembre a febrero, con la primavera llegando a la región de los lagos y el verano dándole a la Patagonia su mejor momento.
Experiencias de temporada
Experimentar la autenticidad de la vida de un gaucho, pasando varios días en una auténtica estancia en medio de la Patagonia.
Descubrir el Glaciar Leones en Jet Boat, practicando kayak en las Capillas de Mármol o haciendo rafting en Río Baker.
Recorrer la mítica Carretera Austral y las zonas más remotas de la Patagonia chilena a bordo de un Jeep 4×4.